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productores medianos y pequeños no reciben estos apoyos, ya que no se visualiza que este sería un gran impulso para el crecimiento regional. En ellos, precisamente, está apalancado el volumen de materia prima.
Consultada si el hecho de que hay agricultores que pasan de la lechería a otros rubros productivos, en busca de mejores expectativas, está impactando en la producción regional, Anita Jans indicó que efectivamente ha habido una reconversión de superficie, pero por otra parte también es cierto que los productores crecen más, por lo que en términos de volumen, la balanza no debería desequilibrarse mayormente.
"Es acá donde tenemos que buscar la forma de que los productores puedan invertir tranquilamente, sabiendo que su negocio funcionará bien y que pueden asumir esos riesgos", expresó.
En cuanto a las proyecciones para esta temporada, Anita Jans indicó que el clima ha sido bastante favorable, con una buena producción de pasto, debido a la presencia de bastante humedad y con una temperatura de suelo adecuada para ello, que es lo importante para tener forraje.
Por otra parte, dijo que la incertidumbre está ahora en los costos de producción, ya que en el último tiempo han subido bastante, especialmente en la electricidad y mano de obra.
"El tema de los turnos complica, porque hay que pagar más y el sueldo mínimo también ha subido, entonces muchos productores han visto que el margen ha ido disminuyendo en el tiempo y eso es lo que importa: cuánto queda después de la última línea", sostuvo.
En relación a las señales que podría dar la industria a los productores, Anita Jans dijo que si bien no se han mostrado indicios de alzas, tampoco se ven de precios a la baja, sumado a los valores que se entregan en invierno, que se incrementan con el bono.
"Estamos observado esto y lo que sí ha sido una señal, es que a nivel internacional, hasta el año pasado, Chile estaba en los top 20 de los precios y ahora estamos en el top 60, entonces aunque la realidad local pareciera ser de que no es tan mala, también hay que mirar un poco más allá", señaló.
Por todo lo anterior, la gerente de Aproleche Osorno comentó que es fundamental mantener el consumo de los derivados de la leche.
"Es importante seguir trabajando en la promoción del consumo lácteo, por un tema de salud de las personas y porque potencia nuestro sector. La Organización Mundial de la Salud (OMS) establece un consumo lácteo mínimo de 150 litros anuales por persona para tener una buena salud. Hay países que están sobre los 250 litros, a eso tenemos que apuntar", concluyó Anita Jans.
Dificultades para unirse
El presidente de la Red de La Leche y la Carne, entidad que agrupa a pequeños productores de la Región de Los Lagos, Jaime Altamirano, comentó que en su caso mantiene una sociedad con otros dos agricultores, con quienes venden su materia prima a una industria.
"Eso nos permitió que nos incorporen a un grupo donde tienen buen volumen y así podemos optar a mejores precios", manifestó.
No obstante, el dirigente planteó que gracias a su experiencia, tiene varias aprehensiones con respecto a este tema, ya que hace más de dos décadas se unió junto a otros productores y con ello la industria les comenzó a exigir más, pero traspasando todos los costos a los agricultores.
"Así fueron muriendo los centros de acopio, porque no se financiaron, porque la industria decía que no mejoraron la calidad de la leche. Cuando uno está asociado, viene la gran empresa y disuelve esa unión", señaló.
Por lo anterior, Jaime Altamirano sostuvo que la asociatividad debe ir inserta en un modelo basado en la integración vertical, como el modelo de Colun, para que ello sea efectivamente exitoso, dado que bajo ese esquema los productores además cuentan con beneficios en insumos, entre otras cosas, además de los retornos que son mejores que una venta de productor a la gran industria procesadora.
48,7% de la producción nacional de leche es la que aporta la Región de Los Lagos, cifra que podría ser mucho mayor si se entregaran mayores incentivos a los agricultores que se dedican a este rubro.
2024 fue un buen año para la producción, donde se consolidaron los aumentos sostenidos de materia prima, lo que se busca mantener y para ello los lecheros requieren de incentivos.
Una temporada favorable en el clima es la que se ha experimentado desde la pasada primavera hasta ahora, con buena producción y de forraje. Los lecheros esperan que se mantenga en los próximos meses.